viernes, 19 de septiembre de 2025

Calma en medio de la tormenta

Ayer mi marido y yo cenamos fuera. Me preocupaba desbordarme por las emociones, pero no pasó. De hecho, respirar aire me ayuda a sentirme mejor, aunque el dolor de mis pies y piernas ya era extremo. Lo bueno es que mi marido me dejó y me recogió en la puerta con el coche. Cenamos en compañía de dos amigos del grupo.

Por si os lo estabais preguntando, en la cena lloré de emoción (mentalmente, esta vez sí logré regular mi llanto emocional) porque lo que estaba comiendo me sabía muy rico, y la compañía también la disfruté.

Como tengo reflujo, tengo que hacer la digestión antes de acostarme y ya era un poco tarde cuando llegamos, así que al llegar a casa me puse a leer un poco en el sofá hasta que me dormí. Por suerte, nos despertamos y pude meterme en la cama rápido y dormir sin pesadillas.


La realidad del dolor físico

Al despertar esta mañana, el dolor en mis piernas ya era el de todos los días. La cadera también me duele desde que empecé a necesitar las dos muletas. De normal, llevo una por cabezonería porque sé que cuando uso las dos, me vienen otros dolores físicos, pero ya no podía apoyar mis pies. Aparte, también me duele la rodilla, que ya me "lesioné" hace tiempo.

Esta tarde he ido de nuevo andando a otro fisio (en realidad es al fisio al que suelo ir, porque tienen la máquina que necesito). Al estar Adriana de baja, me he tenido que buscar otra fisio que me ayude a descontracturar el músculo. Hoy Katia me ha hecho mi cuarta sesión de ondas de choque y sabía que me iba a doler, porque al ir ayer a donde Antía, tenía muy sensible toda la zona afectada. Y sí, dolió, pero lo soporté. Le dije que podía poner lo que fuera necesario para no tener que ponerme las infiltraciones, que en realidad me dan pánico. He estado los veinte minutos de la consulta diciéndome a mí misma que no dolía, aunque no os miento, duele, y mucho.

¿Y por qué nadie habla de lo duro que es tener dolor y el simple uso de muletas? Me costó muchísimo llegar a casa, además con un sol que me fue quemando el cuello, los brazos y la cara. Me duelen las palmas de las manos, las muñecas, los codos, los hombros, el cuello, los omóplatos, la cadera izquierda, los tobillos, los pies, toda la planta del pie, incluso los deditos y el empeine.

De normal, ese mismo día ya no puedo apoyar más los pies (porque los siento muy sensibles, además de que me duelen mucho al tocar algunos tejidos). Acabo de llegar ahora a casa llorando, y me están pasando calambres cada dos por tres por los gemelos, y los pies no los puedo ni apoyar en el suelo. He tenido que coger un cojín de los blanditos y ponerlos encima de él. Incluso me duelen dos o tres días después para que os hagáis una idea; según la intensidad que me pongan, sé más o menos los días que voy a necesitar de reposo.

Hoy Katia ya me avisó de que no podría ni apoyar los pies, de que me iban a doler y que me preparase para un fin de semana de reposo.


Preguntas frecuentes que me suelen hacer:

¿Qué es tener reflujo?

El reflujo gastroesofágico (o simplemente reflujo) ocurre cuando el ácido del estómago sube hacia el esófago, que es el conducto que conecta la garganta con el estómago. Esto puede causar una sensación de ardor en el pecho o la garganta, conocida como acidez. Para evitar que el ácido suba, es importante no acostarse inmediatamente después de comer, por eso a veces me quedo un rato sentada.

¿Qué son las Ondas de Choque?

Las Ondas de Choque son un tratamiento no invasivo que se usa comúnmente en la fisioterapia. Consisten en la aplicación de ondas de sonido de alta energía en el área del cuerpo donde hay dolor crónico. Estas ondas ayudan a estimular la circulación sanguínea, a romper el tejido cicatricial y a acelerar el proceso de curación de los tejidos dañados.

Se utilizan para tratar afecciones como la fascitis plantar, tendinitis, dolor de hombro o dolor de talón. Es un tratamiento que puede ser incómodo durante la sesión, pero que busca aliviar el dolor y restaurar la movilidad a largo plazo.


Significado espiritual de ver mariposas y plumas

Lo único que me ayudó a llevar el camino de vuelta, fue, que me fui encontrando plumas blancas y grises por el camino. También dos mariposas, y de alguna manera, en medio del suplicio que estaba teniendo, me hicieron sonreír, porque sé lo que significan.

Significado espiritual de ver mariposas

En el mundo espiritual, la mariposa es un símbolo muy poderoso de la transformación y el cambio. Su ciclo de vida es una representación del renacimiento y de los nuevos comienzos. Ver una mariposa puede ser una señal de que estás en un proceso de crecimiento personal importante y que la sanación está en camino.

Significado espiritual de ver plumas (blancas y grises)

Las plumas se consideran un mensaje del mundo espiritual o de los ángeles. En general, una pluma simboliza la guía y la protección, un recordatorio de que no estás sola. Los colores tienen sus propios significados:

  • Plumas blancas: Representan la pureza, la protección y la conexión con el mundo espiritual. Se consideran un signo de que los ángeles o guías espirituales están cerca de ti.

  • Plumas grises: Simbolizan la paz, la neutralidad y el equilibrio. En momentos de lucha, ver una pluma gris puede ser un mensaje para encontrar la calma en medio de la tormenta.

Ver ambos símbolos al mismo tiempo es una señal de que, a pesar de las dificultades físicas, estás en un camino de sanación y que la paz y la transformación están cerca.

1 comentario:

  1. tiene que ser duro eso.. pero me encanta la entrada! lo de las plumas y las mariposas me encanto! :) mucho animo meii! ^^

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